Mira que me cae mal Armstrong... pero debo admitir que todavía hoy tiene una capacidad fuera de lo normal para movilizar a personas y marcas.
En este caso, se trata de una campaña que lanzaron en su última vuelta a la competición en la que se pedía un apoyo al proyecto "Livestrong" a través de las redes sociales. A cambio, los participantes conseguían que sus mensajes se reflejaran en el asfalto de 13 de las etapas del Tour de Francia.
Hoy, le doy el mallot amarillo, veremos mañana...